Perfumes para empezar bien el invierno.



A menudo, la inminencia del invierno que se asoma y que va llegando, cautelosa pero inevitablemente, entristece a más de uno. Ante la sucesión de las estaciones nada podemos, sin embargo, los efluvios deliciosamente voluptuosos de los perfumes cálidos son mandados a hacer para reconfortarnos. A continuación encontrarás algunas sugerencias para vivir mejor el ritmo loco de las fiestas de fin de año.

Recién llegado este otoño a los estantes de las perfumerías, Tonka de Réminiscence tiene todo lo que hace falta para volverse imprescindible este invierno. Bastante poco centrado en el aspecto almendrado de la haba tonka, esta fragancia exalta más bien sus matices de tabaco y de miel. Las notas especiadas, ligeramente licorosas acaban de darle el aspecto picante a la composición. Nada mejor para hacerte agua la boca sin por ello pecar por exceso de azúcar.

No cabe duda que los perfumes golosos tienen su lado bueno, sobre todo cuando se trata de combatir el frío del invierno y envolverse en un velo de dulzura. Como Louve, de Serge Lutens, cuyo nombre viene como anillo al dedo para la estación. Los aficionados a la almendra amarga y a las estelas empolvadas no deberían pasar de largo e ignorar esta fragancia. Manjar de heliotropo y de rosa sobre un fondo vainillado, este perfume sabe también ser sexy con sus efluvios cosméticos muy delicados (siempre y cuando no se exageren la cantidades).

El invierno no deja de ser un período que invita a usar perfumes ricos y envolventes. Es la ocasión para dejarse seducir por Ambre Narguile de Hermès por ejemplo, y sus efluvios embriagadores a pedir de boca. Al mismo tiempo mareante, con sus notas de ron y de frutos confitados, elegante con sus notas de tabaco rubio, atractivo por la canela, y el caramelo apetitoso, este perfume mixto es el antídoto ideal a las temperaturas frías y a los accesos de melancolía.


El registro meloso es sin lugar a dudas lo más indicado para  la estación, sobre todo cuando Noël au Balcon, de Etat Libre d’Orange se lo apropia con todas su cualidades. Echando mano a la mandarina, a la canela y a la vainilla, esta fragancia chispeante y sensual conjuga espíritu travieso con voluptuosidad. Sus notas orientales, especiadas y almizcladas hacen de esta fragancia un perfume ideal para encarar los meses venideros con una sonrisa en los labios.

Los efluvios de uno de los lanzamientos más destacados del año pasado les darán plena satisfacción a los hombres en busca de un perfume viril y cálido. Como un guiño a los clásicos del género, Noir de Tom Ford refresca a penas, con bergamota y lavanda, a un pachulí de dejes terrosos, amanerados y alcanforados, aureolado de una vainilla ambarina y balsámica, al estilo de un Habit Rouge modernizado. Noir hace uso de los códigos de la perfumería masculina para renovar el género con elegancia y seducción. Irresistible.